
El sector Crecimiento económico para la reducción de la pobreza responde a la prioridad reiterada que la Cooperación Española ha venido dando, a través de los sucesivos Planes Directores, a los aspectos relacionados con el crecimiento económico y la promoción del tejido productivo de los países en los que trabaja (bajo distintas denominaciones y contenidos).
Pese a la identificación del sector como prioritario en los diferentes Planes Directores de la Cooperación española, no existe una delimitación indiscutible de los contenidos del Sector. Tampoco la experiencia internacional ayuda en esa tarea, ya que existen prioridades y estrategias muy distintas entre los donantes, y el CAD no dispone de una clasificación que facilite la debida acotación del sector.
El III Plan Director considera el crecimiento económico para la reducción de la pobreza como sector de intervención con el objetivo general de Apoyar y fomentar un crecimiento económico inclusivo, equitativo, sostenido y respetuoso con el medio ambiente, sustentado en la generación de tejido económico, empresarial y asociativo en los países socios, en los postulados del trabajo decente y en políticas económicas favorables a la reducción de la pobreza y la cohesión social.
Para contribuir a la consecución de estos objetivos, la Estrategia de Crecimiento Económico y Promoción del Tejido Empresarial asume cuatro Áreas de Intervención:
- La promoción del tejido económico y empresarial en los países socios para generar un crecimiento económico de amplia base social.
- El marco institucional para el desarrollo de los mercados, que aliente la capacidad de iniciativa de las sociedades y su transformación en emprendimientos generadores de renta y empleo de calidad.
- La participación de los sectores más pobres en la generación de crecimiento económico y en los beneficios de una mayor riqueza, promoviendo emprendimientos productivos o accediendo a un empleo de calidad.
- Los espacios para el diálogo, la coordinación y la acción conjunta entre los sectores público y privados y de éste con las organizaciones de la sociedad civil en los países socios, tanto en la generación de iniciativas transformadoras como en la promoción, seguimiento y evaluación de las políticas públicas.
De las que derivan las siguientes directrices:
| Áreas de intervención | Directrices |
| 1.- Tejido económico y empresarial | 1.1.- Apoyar la estabilidad económica y social |
| 1.2.- Promover las infraestructura necesarias para la actividad económica | |
| 1.3.- Mejorar la coordinación y el fomento de mercados: políticas para la promoción del crecimiento | |
| 2.- Marco institucional para el desarrollo de los mercados | 2.1.- Definir y proteger los derechos económico básicos |
| 2.2- Promover la competencia y la iniciativa emprendedora | |
| 3.- Participación de los sectores más pobres | 3.1. – Fomentar la cohesión social |
| 3.2.- Favorecer la capacidad de emprendimiento de la sociedad, en especial de los más pobres | |
| 3.3.- Apoyar las políticas públicas para la promoción de trabajo decente | |
| 3.4.- Corregir la informalidad | |
| 4.- Espacios para el diálogo, la coordinación y la acción compartida | 4.1.- Generar capacidades para la acción concertada y el diálogo social |
| 4.2.- Apoyar las Alianzas Público-Privadas en favor del desarrollo |
La Cooperación Española respalda un modelo de crecimiento favorable a los pobres y de amplia base social, para conseguir este modelo hay que tener en cuenta los siguientes elementos:
• Debe ser un crecimiento que, en la mayor medida posible, implique a todas las regiones y territorios, al objeto de promover un tejido difuso y extendido de oportunidades de progreso productivo accesibles para el conjunto de la población
• Ser un crecimiento que afecte a una diversidad de sectores y actividades, de modo que se promueva un denso tejido económico a partir del fortalecimiento de las capacidades locales
• Que contemple la incorporación más plena de la mujer a la vida laboral y a la promoción emprendedora,
• Que contemple la dimensión de sostenibilidad ambiental




